Era amigo personal del Presidente, le gustaba sentarse a conversar con él por largos espacios de tiempo. Lógicamente estuvo ahí durante todas las campañas y durante todos los intentos fallidos antes de que el Presidente llegara a su cargo. Eran tan amigos que cuando el Presidente realizó una visita oficial a Rusia le trajo de regalo un auténtico abrigo de minc, era muy caro como todos deben pensar, pero con el paso del tiempo ese regalo adquirió una connotación muy particular.
El día que todo se vino abajo y mientras el Presidente dejaba el palacio de Gobierno en un ataúd, él estaba reunido con otros tantos que fueran amigos del fallecido Presidente, estaban en casas de seguridad, lo que se les venía encima no sería fácil, sólo les quedaba morir o vivir en el anonimato.
Con la mente un poco confusa por los acontecimientos de las últimas horas, tomó una botella de whisky, una metralleta y se instaló en el techo de la iglesia de San Francisco, después de tomarse media botella y en nombre de su amigo muerto en manos de los militares se preparó para esperar. Hasta que en la calle vacía por el toque de queda y por la falta de locomoción colectiva, apareció una comitiva con cuatro militares de alto rango. Con la escasa lucidez que le quedaba después de beber se encargó de eliminar a todos y cada uno de los militares que iban en el auto. No pasó mucho tiempo para que los militares se encargaran de él. Lo arrestaron con el cargo de haber asesinado a altos personeros militares, sin embargo, dentro de la borrachera argumentó que como estaba tan ebrio había pensado que eran terroristas enemigos de la patria y del nuevo gobierno y había decidido acabar con ellos. El argumento aunque burdo terminó por convencer a los militares y no lo fusilaron como a tantos otros, sino que lo mandaron a la cárcel pública. La borrachera que traía encima le sirvió de atenuante.
Para cuando yo lo conocí se jactaba de haber burlado a los militares, pero cada día que estuvo preso rogaba porque los gendarmes no vieran las fotos en las que aparecía con el Presidente muerto. Sobrevivió a esos años trágicos, murió hace poco de muerte natural con la satisfacción de haber hecho un poco de justicia a su manera por todos los que murieron después.